Simpecado
El estandarte, como tal, es la representación de la Hermandad allá donde fuese. Es un retablo donde se porta la imagen de Nuestra Señora del Rocío.
Como tal retablo tiene varias composiciones: la central o camarín, está representada por un dosel donde la embocadura representa como si la Virgen estuviera suspendida en el cielo, y este se abre en forma de dosel. A sus pié se representa el anagrama de Madrid Sur en la M y en la S y que es de Getafe por la pintura del Corazón de Jesús que está en el Cerro de los Ángeles. La concha invertida de la Virgen y debajo del Sagrado Corazón representa nuestro bautismo. Todo el contorno de hojarasca hacen que sea la forma del retablo. Los cuernos de la abundancia, que salen debajo de los pies del Sagrado Corazón y de la Concha Bautismal y peregrina representan las gracias que por medio de Jesús derramó a Ntra. Sra. del Rocío sobre nosotros, en forma de flores.
Las Rosas representan la oración a la Virgen, los claveles a la tierra de Andalucía y las azucenas a la pureza de María. En la parte superior, entre hojarascas, claveles y rosas se contempla como manera excepcional el Dulcenombre de María, rodeados de flores primaverales, que son las gracias de Pentecostés. El Dulcenombre de María como reina y Señora de todo lo creado se representa siempre como una corona real o con doce estrellas, en esta ocasión, por estar coronada canónicamente Ntra. Sra. del Rocío, se representa con corona real y se ha elegido la corona real española por ser España nuestra nación.
La forma del Simpecado es como de una gran vela que con el mástil, con la señal de la cruz, nos hacen encaminarnos hacia las marismas celestiales en el barco de la salvación que es nuestra Fe. La malla de la parte superior representan a los aparejos de ese barco imaginario del que tantas veces nos habla Jesús en el Evangelio. La pesca en el Evangelio siempre ha sido un símbolo. Las borlas que lo adornan son simplemente un motivo decorativo. Esto es lo que los hermanos de Madrid Sur hemos querido plasmar en este terciopelo color rojo burdeos, color de nuestra Hermandad. Este Simpecado fue diseñado, confeccionado y bordado por Antonio Muñoz Sánchez en el año 1999.

Escudo
El escudo de la Hermandad es español de estilo esclesiástico con borde redondeado. En campo de oro, anagrama azur del saludo angélico, flanqueado del Espíritu Santo en Pentecostés sobre María y los Apóstoles cuyas alas están signando el azur de las marismas sus siete llamas de gules. En el cantón diestro de la punta: un óvalo con el escudo del Monte Carmelo. En el cantón siniestro de la punta: un óvalo con el monumento al Corazón de Jesús, símbolo de Getafe. En el Ombligo: la concha bautismal o venera. La bordura en gules y sable muestra un rosario en oro con la cruz sobrepuesta También corona de príncipe. Jesús es el pastor de nuestras almas, príncipe de la paz. De ambos lados de la corona arrancan el cordón de la Hermandad, de los hermanos de Jesús hijo de María. El lema o divisa. Bendita tu eres entre las mujeres.

Medalla de la Hermandad
La medalla de la Hermandad con forma semiovalada contiene en el centro la imagen de la Virgen en relieve y en la parte inferior figura el Corazón de Jesús, símbolo de Getafe y a los lados las letras M y S de Madrid – Sur. La parte superior esta rematada con una corona y cruz.

Banderín de la Hermandad
El Banderín de la Hermandad esta realizado en terciopelo de color granate, la leyenda del banderín es “A donde vamos y de donde venimos”, encabezado por la Paloma símbolo del Espíritu Santo y rociero, el dulce nombre de Maria con su corona de reina y la metopa de la Catedral Santa Mª Magdalena de Getafe, adornado con una orla y un florero. La vara es de orfebrería, finalizada en una cruz.

Banderín de Juventud
El Banderín de Juventud esta realizado en terciopelo de color granate, bordado en oro con la inscripción de «Juventud Madrid Sur».
En el centro un óvalo de tela pintado al óleo por Mª Carmen Aranda Pina representando al Pastorcito Divino.
La vara es de orfebrería, finalizada en «M» símbolo de María.

Carreta del Simpecado
El arco central refleja lo celestial, y representa una escena de Pentecostés. Los dos arcos laterales se refieren a lo terrenal, mostrando alegorías rocieras.
La carreta, cuya imaginería y las pinturas han sido inspiración del tallista Francisco Javier Llorente Rebollo, ha sido concebida como un templo de inspiración cristiana. En orden a esa concepción el aspecto estético y plástico simula la textura de la piedra, en la cual se ha trabajado a lo largo de la historia la construcción de la casa de Dios.
A nivel estructural podemos comenzar diciendo que la carreta consta de tres cuerpos diferenciados por niveles. En su parte inferior, y cubriendo la caja de la carreta, la ornamentación está basada en motivos vegetales (propios del barroco), y en cortinillas que dan al conjunto sensación de levedad y fluidez.
En la parte media, seis varales hacen la función de las columnas sustentadoras de la cubierta. El diseño caprichoso de las columnas, hacen de ellas una de las mayores virtudes del conjunto. Partiendo en su basa como columna clásica, esta se rompe aflorando un ánfora de la cual, a su vez, surge el fuste por el que discurre el cordón representativo de la Hermandad de Madrid-Sur. En su parte superior, y a modo de ofrenda, un racimo con motivos frutales enriquecen el diseño. Las columnas delanteras simbolizan, por la profusión de frutas, la tierra de la que parte la Hermandad, portadora de todo aunque no las produzca. Las columnas intermedias representan la tierra a la que ha de venir. Y para finalizar las traseras rinden homenaje a la tierra de María Santísima.
De nuevo aparece la columna coronada por su capitel portando cuatro cabezas aladas de angelillos.
En la parte superior, y conformando el techo, este consta de un arquitrabe denticulado en el cual descansa la bóveda de tres cuerpos, que le da al conjunto un aspecto orientalizante. Las cornisas delantera y trasera están orladas por cuatro querubines en distribución aleatoria, siendo los delanteros representativos de motivos instrumentales propios de la romería de Nuestra Señora del Rocío. La composición de los traseros es de un diseño más desenfadado.
Para finalizar, cabe destacar la decoración interior de la bóveda. Pintada con oleo y aprovechando la estructura de tres cuerpos se utiliza la parte central, y más alta, para representar el mundo celestial, utilizando como motivo la coronación de la Virgen Maria y la inclusión de la Santísima Trinidad. A ambos lados el mundo terrenal se representa con la plasmación simbólica de un camino o peregrinación, desde el momento de su partida hasta el de su llegada, con la presentación ante la Blanca Paloma.
La carreta, como bien se ha dicho, está realizada en madera de cedro y conviene destacar el policromado que se ha utilizado en su decoración.